Hoy vengo con algo dulce para comenzar el blog con mi primer post. Bueno dulce para mí, la verdad es que se puede hacer también salado, eso depende de gustos. Una de mis recetas favoritas y de las primeras que aprendí a hacer desde pequeña. Y también porque, como casi todas mis recetas, son sencillas, fáciles y rápidas de hacer.
Ingredientes:
- 250g de harina
- 4 huevos
- 50g de mantequilla (se puede usar margarina)
- Medio litro de leche
- Una cucharada sopera de azúcar
- Una cucharadita pequeña de sal
*Las raciones están pensadas para cuatro personas, si es para dos, bastará con tomar la mitad.
Preparación de la masa:
La mantequilla la necesitamos derretida, por ello, la pondremos en un vaso, el cual introduciremos en el microondas unos segundos.
En un bol de mediano o gran tamaño (según cantidades), comenzamos a mezclar los ingredientes. En realidad, no precisa de un orden específico, pero yo sigo estos pasos. Lo primero que se echan son los huevos y se baten con energía dentro del mismo. A continuación, se le añade la mantequilla, la leche, el azúcar y la sal. Se da vueltas a todo y, por último, se echa la harina y se remueve todo hasta que queda una mezcla homogénea. Tiene que ser líquida, ya que después al freírlas quedarán sólidas como tortitas.
Elaboración:
Llegó el momento de freír. Para ello dispondremos de una sartén (yo utilizo una pequeña, que es más manejable) y emplearemos mantequilla en lugar de aceite para freírlas, lo que nos dará la oportunidad de ir calculando la cantidad que destinamos a cada crepe (no usaremos mucha, será un poquito, lo justo para "mojar" la base de la sartén).
Tendremos un cazo con el que ir cogiendo la cantidad de masa que vamos a poner en la sartén. Esto determinará, además, el tamaño de cada tortita.
A la hora de freírlas, seguiremos los siguientes pasos: Primero, encenderemos el fuego, no muy alto (al 4 o 5 está bien). Después, pondremos un poco de mantequilla para dorar el fondo (nos ayudaremos de una cuchara de palo para pasarla por toda la base de la sartén). A continuación, echaremos el cazo con la cantidad de masa elegida a la sartén. Dejaremos que se haga un poco, mientras movemos la sartén para evitar que se pegue y le daremos la vuelta para que se haga por los dos lados. Cuando esté dorada a nuestro gusto, se sacará y se pondrá en un plato, repitiendo el proceso hasta que terminemos la masa. La primera es la que más cuesta, después las demás según se va cogiendo práctica, se hacen en seguida.
Resultado:
Se pueden servir calientes o frías. Si las queremos calientes, colocaremos un plato o una tapa para taparlas, mientras las hacemos. Si se quieren frías, se aconseja que se dejen al menos 10 minutos en temperatura ambiente para que el calor vaya disminuyendo poco a poco.
También se puede añadir chocolate, si se quieren dulces u otro tipo de complementos como nata o frutas naturales para hacer una merienda sana y nutritiva. Si se prefieren saladas, se acompañarán de fiambre como jamón y queso, que si las metemos al microondas unos segundos, el queso se fundirá y sabrá mucho más rico.
*Dejo pendiente añadir una foto del resultado. ¡Bon appetit! 😋